
El pasado viernes 14 de marzo, y siguiendo la tradicional costumbre de nuestra Casa Salesiana de San Ramón, se celebró la emotiva ceremonia de bendición para las y los nuevos estudiantes del Colegio Domingo Savio. La liturgia, oficiada por el director de la presencia salesiana en la Zona Sur de Santiago, Padre Osvaldo Valenzuela SDB, junto con el capellán de la institución, Padre Jorge López SDB, dio inicio a las 08:30 de la mañana en el templo del establecimiento, con la presencia de educadores y familias de los estudiantes.
Durante su intervención, el Padre Osvaldo Valenzuela destacó el enfoque integral de la educación salesiana: "La educación salesiana no es solo formación académica, sino una experiencia de hogar, donde cada estudiante y su familia se sienten acogidos y acompañados. Más allá de los logros en matemáticas, artes o deportes, buscamos que los jóvenes descubran en Jesús un guía para sus vidas, encontrando en nuestra comunidad un espacio de crecimiento, afecto y realización", señaló.
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue cuando cada estudiante, acompañado por sus padres, recibió una medalla con la imagen de María Auxiliadora, símbolo de compañía y protección. Luego, el Padre Osvaldo asperjó agua bendita sobre los presentes, simbolizando el inicio de un nuevo camino en la vida escolar.
El rector del colegio, Juan Pablo Arriagada, también se dirigió a los presentes con palabras de bienvenida: "Ser nuevo nunca es fácil, pero en esta Casa Salesiana, como quiso Don Bosco, todos son acogidos con cariño y acompañamiento. Aquí, la educación no solo transforma vidas a través del aprendizaje, sino que también fortalece la confianza en Dios y María Auxiliadora. Invitamos a cada estudiante y su familia a ser parte activa de esta comunidad, creciendo juntos en un espacio de fe, servicio y compromiso", expresó.
Un acto que marcó la ceremonia fue el compromiso colectivo de padres, madres y estudiantes, quienes a viva voz se comprometieron a cumplir con los valores del colegio, como la asistencia, el rigor académico y la participación en los espacios pastorales que ofrece la institución.
Ana María Suárez, apoderada de un estudiante de Primero Medio, compartió su experiencia: "Mi hijo está súper contento, que era lo que más quería. Se ha sentido acogido y le gusta el colegio. Como familia, sabemos que aquí reforzará los valores con los que ya viene y se formará bien. Fue un cambio grande para nosotros, pero la recepción ha sido maravillosa y estamos tranquilos. Esperamos que crezca como una persona de valores, bondadosa y con buenas relaciones, que es lo que más nos preocupa como padres."
Con esta ceremonia, el Colegio Domingo Savio de San Ramón reafirma su compromiso con la formación integral de sus estudiantes, consolidando su rol como una comunidad que fomenta la educación en valores, el crecimiento personal y la espiritualidad.