
El salón parroquial Padre Maximiano Ortúzar fue el lugar de encuentro para los estudiantes de Pre Kinder y Kinder del Colegio Domingo Savio, quienes vivieron las experiencias significativas “Edén” y “Abba”. Estas jornadas tuvieron como objetivo acercar a los niños y niñas al amor de Dios Padre, ayudándolos a reconocer su presencia en la vida cotidiana y en todo lo creado.
La experiencia “Edén”, dirigida a Pre Kinder A y B, invitó a los niños a descubrir que todo lo creado es obra de Dios y que cada persona forma parte de esa creación. Mediante dinámicas, oraciones y manualidades, reflexionaron sobre cuidar la naturaleza, agradecer la vida y valorar a quienes los rodean, elaborando un mural en forma de corazón que simbolizó su comunidad unida en el amor.
Por su parte, “Abba”, para Kinder A y B, resaltó que Dios es un Padre que ama y cuida siempre. Los niños reconocieron los regalos de Dios en su día a día y construyeron un “árbol de regalos” con dibujos y colores que reflejaron sus bendiciones.
Al respecto, Ingrid Mansilla, secretaria pastoral del colegio, destacó:
“La experiencia significativa en los niños de Pre Kinder y Kinder impacta positivamente en ellos, y en sus familias hay un cambio de comportamiento y actitud a la hora de participar en las actividades. Los niños se sienten motivados e interesados en esta instancia donde se busca fortalecer vínculos entre sus pares y la relación con Dios”.
Ambas experiencias incluyeron momentos de oración, cantos y el compartir fraterno de los alimentos, reforzando el sentido comunitario propio del carisma salesiano.
“Estas experiencias permiten a los niños conectarse con Dios de manera divertida y significativa, reforzando valores y lazos entre ellos mientras disfrutan aprendiendo juntos. Además, se nota cómo cada actividad despierta su curiosidad y alegría, haciendo que se involucren plenamente en cada momento de la jornada”, señaló Claudia Sanhueza, educadora de Prekínder B.
De esta manera, los más pequeños del Colegio Domingo Savio fortalecieron su espiritualidad de manera lúdica y significativa, descubriendo que el amor de Dios se manifiesta en los gestos sencillos de la vida y en la alegría de estar juntos como comunidad educativa.