
El viernes 24 de octubre, las educadoras del Programa de Integración Escolar (PIE) del Colegio Salesiano Domingo Savio participaron en una jornada especial de reflexión y autocuidado en el Santuario de Schoenstatt, La Florida. Bajo el lema “Cuidar, impactar y crecer”, el encuentro buscó fortalecer la identidad salesiana en el servicio educativo, favoreciendo un espacio para renovar energías, compartir experiencias y reafirmar el sentido pastoral que anima su trabajo con los niños, niñas y jóvenes.
Durante la actividad, que se extendió por cerca de tres horas, las educadoras vivieron momentos de oración, reflexión y trabajo comunitario. En un primer bloque guiado por el rector, el señor Juan Pablo Arriagada, se abordó el autocuidado y la espiritualidad del educador, invitando a reconocer que “cuidarse para cuidar” es una actitud profundamente evangélica y salesiana.
Posteriormente, el director de la presencia salesiana en la Zona Sur de Santiago, el padre Osvaldo SDB profundizó en la identidad y misión salesiana del PIE, destacando que los pilares del Sistema Preventivo —razón, religión y amor— permiten acompañar a cada estudiante desde su realidad y capacidades, transformando la vulnerabilidad en oportunidades de crecimiento humano y espiritual.
El grupo también participó en un espacio de evaluación y proyección comunitaria, donde expresaron gratitud por los logros del año y propusieron compromisos para fortalecer su labor. A través del mural “Nuestros frutos y nuevos caminos”, plasmaron experiencias, desafíos y sueños que seguirán guiando su servicio educativo-pastoral.
Para Pablo Castillo, coordinador de Pastoral del colegio, la jornada fue también una instancia espiritual: “Elegimos el Santuario de Schoenstatt como lugar de encuentro porque queríamos que esta jornada fuera también un espacio de silencio y conexión con Dios. A veces el ritmo del colegio nos deja poco tiempo para mirar hacia adentro, y este viernes 24 fue una oportunidad para detenernos, agradecer y renovar nuestra vocación educativa desde el corazón salesiano.”
"La actividad de autocuidado fue muy valiosa para nuestro equipo del PIE, porque nos permitió detenernos, reflexionar y compartir como equipo y desde lo humano. Nos ayudó a fortalecer los lazos entre nosotras y cuidar nuestro bienestar individual. También fue un espacio para evaluar y proyectar nuestro trabajo de manera conjunta. Sin duda, este tipo de encuentros renueva energías, fomenta la cohesión del equipo y refuerza nuestro compromiso como educadoras salesianas frente a los estudiantes.", señaló al cierre Ivette Rojas, coordinadora PIE.